Translate

AddToAny

miércoles, 1 de diciembre de 2021

Colegio Público Ramón y Cajal. Promoción del curso 1974- 75. Historia de un encuentro

 

 


  Cincuenta y un hijos de la EGB del Puertollano industrial que conoció la Plaza de Toros, el Gran Teatro, el Calvo Sotelo jugando en Segunda División, el pequeño zoo de las Pocitas, disfrutó de las pipas de Juanito, de las bravas del Macías, del cine en las muchas salas de la ciudad,  que siempre fue tolerante con el diferente, integrador, con aire cosmopolita y nunca cosmopaleto, gracias a la iniciativa de Pedro Sixto (nuestro Pedro de Confecciones Sixto de la calle Aduana) y de Jesús Mora (arquitecto muy conocido en nuestro pueblo), tuvimos la inmensa suerte primero de contactarnos, y después de encontrarnos en sucesivos encuentos (volver a la infancia tiene más de volver a vivir en un cuento que un mero encuentro en los bares).

   Algunos llevábamos muchas décadas sin vernos, sin saber de nosotros, especialmente los que no residimos en Puertollano y hubo mucha emotividad, buena comida, mejor compañía y ninguna lágrima como corresponde a la hidalguía de los manchegos. 

   Para muchos de nosotros fue una de las pocas cosas buenas que nos trajo el confinamiento del Covid porque facilitó unas videoconferencias grupales que nos pusieron al día de nuestras vidas cotidianas. Después, una gran actividad en el chat del grupo, y a partir de ahí, manejo de fechas para volvernos a reunir en nuestro primer encuentro en el mes de septiembre de 2021 en el Mesoncito, al que siguió otro un par de semanas después, en el mismo restaurante  contando con la presencia de Don Carlos, nuestro maestro, que no profesor,  con el matiz vocacional en favor del término con el que fuimos educados y con el que aquélla generación de docentes se sintió identificada. Vaya por delante nuestro reconocimiento y la emoción que nos produce el daguerrotipo.




      Fuimos la primera promoción de la EGB impulsada por Villar Palasí basada en las recomendaciones pedagógicas de la Unesco. Nuestro grupo integró alumnos nacidos en el 60, 61 y 62 y formamos parte de dicho Sistema Educativo el cual dio el relevo a la Logse. Hubo una gran implicación de los maestros del Colegio Público Ramón y Cajal por el proyecto que ya olía a cambio político, y el resultado fue la formación de futuros cuadros de profesionales educados en la excelencia.

   Hoy aportamos talento, experiencia, amor por nuestro pueblo y ganas de hacer algo más como grupo, que meros encuentros. Pero eso será otra historia, es decir, nuestra historia. ¡Vivan Puertollano y el Ramón y Cajal!


    


No hay comentarios:

Publicar un comentario